jueves, 9 de abril de 2026
POR UNA ANDALUCÍA SALUDABLE
Todos estamos viviendo en Andalucía unos momentos difíciles, no tengo que explicar por qué.
Pero como soy sanitario, me llega mucho el concepto de salud, no solamente desde un punto de vista sanitario sino social y en este sentido me gustaría destacar algunos aspectos.
Todos somos conscientes de la situación del sistema sanitario, el SAS; en otros tiempos fue ejemplo a seguir y también muy bien calificado por la OMS. Una cosa está clara, en los últimos siete años el sistema sanitario público se ha deteriorado brutalmente y ahí están las consecuencias sobradamente conocidas por todos. Pero al mismo tiempo se está potenciando el modelo privado y se pone en evidencia en el desarrollo de los presupuestos del gobierno de Moreno Bonilla; es el gobierno andaluz el que tiene las competencias, el Gobierno Central le da el dinero para salud y es el Andaluz el que lo distribuye según sus proyectos.
Esta situación nos está afectando muy especialmente a los profesionales sanitarios, con mayor gravedad a los médicos, a mayor responsabilidad mayor gravedad en las sanciones, ya lo estamos viendo (jefes de servicio sancionados). Los médicos jugamos un papel fundamental en el desarrollo del modelo; garantizamos la calidad del sistema y él nos garantiza el desarrollo profesional y científico, fundamentales para nuestra profesión, pero esto se hace extensivo al resto de las profesiones sanitarias del sistema.
Sin embargo, se les está vendiendo a los más jóvenes las bondades de un modelo privado (o público con gestión privada) que no les garantizará la estabilidad laboral ni la promoción profesional, así como el desarrollo investigador. Al gestor sanitario le condicionan más los aspectos economicistas que los sanitarios, por ejemplo, las plantillas de funcionarios son difíciles de manejar ya que tienen las plazas en propiedad; si ha cambiado la pirámide poblacional de una zona y hay más viejos que niños que hace 10 años, no se puede cambiar con rapidez la dotación de personal para adaptarla a las necesidades asistenciales, etc.
Todos estos aspectos han sido contemplados en el SAS durante más de 30 años y han funcionado con calidad, los equipos asistenciales públicos son estables y cohesionados favoreciendo la investigación prolongada y la capacitación profesional individual, todos los hospitales públicos están conectados con las universidades públicas, etc. Durante los últimos 30 años hemos disfrutado de un modelo que ha garantizado la asistencia sanitaria a toda la población y también el desarrollo profesional.
No se trata tampoco de enfrentar dos modelos, la colaboración pública-privada se ha realizado sin graves problemas hasta ahora. Sin embargo, hay que hacer una mención especial de la Atención Primaria.
En el sector privado la consulta del médico estudia a la persona individual sus problemas personales, pero no trasciende al resto de la población. Puede ser más cómoda más vistosa etc . Pero la Atención Primaria es mucho más que eso porque abarca al conjunto de los ciudadanos y tiene que estudiar y atender al individuo. Pero también a la colectividad y actuar sobre todo aquello que directa o indirectamente influya sobre la salud del individuo y el conjunto de la sociedad. Y todo ello con un coste económico mucho menor que la asistencia altamente especializada, abarcando al conjunto de la población, mientras que la especializada con un coste muy superior se administra sobre un individuo. Por consiguiente y desde un punto de vista profesional y laboral hemos de diferenciar con nitidez los dos ámbitos.
Lo que no debemos consentir es la promoción de la privada a costa de deteriorar la pública. Ello trae como consecuencia que los sectores sociales acomodados terminen buscándose un complemento privado que nunca cubrirá sus necesidades y al final terminaremos por aceptar el copago sanitario y por consiguiente con unos andaluces de primera y otros de segunda. Vamos lo que nos encontramos en Andalucía en el 1983. Los andaluces corremos el riesgo de perder los avances consolidados en el siglo XXI y volver a siglo pasado.
Esta situación la tienen muy presentes los andaluces en la calle por eso es importante que participemos en los actos públicos como la manifestación del domingo en Sevilla https://mats-sanidad.com/2026/03/25/negocio-en-sanidad-mas-mortalidad-marea-blanca-en-andalucia/. Y no olvidemos que el deterioro público afecta también a la educación la dependencia la tercera edad, es decir a todo el Estado del Bienestar. Por eso hablo de Andalucía Saludable. El concepto SALUD lo abarca todo incluidos la Democracia y el cambio climático. Ya hablaremos.
